martes, 26 de julio de 2016

Elegía de un Madrigal

Recuerdo que una tarde de soledad y hastío,
¡oh tarde como tantas!, el alma mía era,
bajo el azul monótono, un ancho y terso río
que ni tenía un pobre juncal en su ribera.

¡Oh mundo sin encanto, sentimental inopia
que borra el misterioso azogue del cristal!
¡Oh el alma sin amores que el Universo copia
con un irremediable bostezo universal!

Quiso el poeta recordar a solas
las ondas bien amadas, la luz de los cabellos
que él llamaba en sus rimas rubias olas.
Leyó... La letra mata: no se acordaba de ellos...

Y un día -como tantos-, al aspirar un día
aromas de una rosa que en el rosal se abría,
brotó como una llama la luz de los cabellos
que él en sus madrigales llamaba rubias olas;
brotó, porque un aroma igual tuvieron ellos...
Y se alejó en silencio para llorar a solas.

Antonio Machado

martes, 18 de octubre de 2011

SI ME TIENES TÚ A MÍ (Pablo Neruda)



Si me tienes tú a mí lo tienes todo, 
si te tengo yo a ti estoy completo...

Si me duermo contigo resplandeces,
si despiertas conmigo resucito...

Si tú piensas en mí, me perteneces,
si yo pienso en ti, te necesito...

No hay espacio más vasto que tu cuerpo,
ni trabajo más arduo que mis manos...

No hay razón más profunda sino ésta,
ni ecuación más perfecta que la nuestra...

Si somos dos, Yo soy ninguno,
mi boca en tu boca, somos uno.

(Pablo Neruda)





SOY

Solo soy una mujer que deja que el amor se impregne en su alma, en su cuerpo, en sus poros, que vierte en letras sus alegrías, sus sueños, sus despertares, sus fantasías y realidades.

Soy una mujer que cuando hablo, no hablo por expresar algo; sino que lo hago para trasmitir todo lo que siento. Y en ese sentimiento siempre vuelco la verdad. Mi verdad. 

Soy una mujer que se encuentra con la poesía que enarbola pieles sustentadas, pieles productivas, no ásperas, pieles, simplemente pieles.

Soy una mujer que admira ver a los poetas cantando en todas las copas de la vida, como desembarazando a la madrugada. Y que siente como su verso se vuelve volcán, llamarada, erupción.

La poesía es la única cosa dentro de mí que me ha brindado tanta inquietud y tanta locura y que para poder conocerla y encontrar la paz, la he tenido que meter dentro de mis entrañas y aún así, no la conozco bien.

Soy una mujer de carne y hueso, que siente y que se enamora, que piensa que la ilusión es un pan que se consume a diario, pero a diario retorna.

En fin, sólo hay una mujer que se disuelve entre las letras.


UN DÍA SIN HABLARNOS


Vamos a pasar un día sin hablarnos.
Haz lo mismo de ayer, pero sin mi mano,
y entrégate a mirarte sin mis ojos.

Yo voy a tomar un taxi para llegar muy pronto,
donde tengo escondido lo que queda de mí.
Voy a charlar palabra por palabra
con mis versos, mis labios, y un espejo también.

Mañana nos veremos cuerpo a cuerpo
y continuaremos el diálogo de ayer.
Si se pudiera, me extenderías las manos.
Y si yo pudiera, te besaría también.

Más como parece que nos estamos cansando,
de tanto meditar mientras es humo el viento.
Sólo nos contentamos sabiéndonos amor
lo que los dos forjamos, noche a noche con fe.

Por eso vamos a pasar un día sin hablarnos, 
sin saber yo de tí.... sin saber tú de mí,
confundidos en medio de todo lo que ocurre afuera.
Cuando sabemos que adentro nos queremos bien.

lunes, 17 de octubre de 2011

DE LOS DOS SOLAMENTE



Y ya ves, aún estoy aquí
viviendo en tus palabras
viviendo de este pensamiento que me embriaga
de este silencio tuyo que se fragua en llanto.
entre la nostalgia e incertidumbre.
preguntando en medio de la noche
¿dónde moras?
¿con quién compartes tu alegría?
Tal vez, yo siga siendo tu ternura
la misma dulzura de tus brazos
o el mismo reclamo por las tardes.

Y ya ves, ya no estamos
no somos ni la mirada ni el beso.
Y sin embargo
nuestros labios
siguen reclamando
el calor de nuestras pieles.
Y si tú dices que no
que a lo mejor sueñas en volver
yo te digo sí, mil veces sí.

Y ya ves, somos dos
soñando los recuerdos... o al menos yo.
Y pienso que ya tienes tu camino
y yo tengo mi ruta.
Los dos somos estrellas
y es hora de hacernos un infinito.

Que tal si dices sí,
y yo digo, ya ven.

El amor será de los dos
solamente de los dos.